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36 años de tradición deleitando a los comenzales manizaleños con comida de mar le dan la autoridad a doña Carola Correa de Nauffal para asegurar que en su restaurante Las Redes se sirven los pescados y mariscos má deliciosos de la capital de Caldas. Y no sólo lo dice ella, el periodista de El Espectador Hernando Giraldo escribió alguna vez que en Manizales se había comido los mejores langostinos del mundo: "y que conste que no me invitaron, pagué con credibanco diferido".

Doña Carola ha recibido a comensales de la talla del presidente de la república, Juan Manuel Santos; Germán Cardona, Ministro de Transporte; Raúl Cuero, científico de Buenaventura, quien la llama tía porque le cocina alimentos de su tierra natal como las jaibas; el escritor David Sánchez Juliao, y el torero español Ángel Teruel.

En la carta del restaurante se destaca un plato que tiene el nombre de un género musical escénico que surgió en España. Se llama Zarzuela, plato mixto de mariscos, a quien su hija Análida Nauffal le puso ese nombre porque lo vio en España, cuenta doña Carola, quien a sus 83 años aún conserva su alegría con la que la conocieron los bañistas que asistían en las décadas del 70 y 80 a Los Toboganes, restaurante del balneario, ubicado al final del puente sobre el río Cauca en el corregimiento de Arauca (Palestina).

Allí fue donde comenzó la historia del restaurante Las Redes y por consiguiente la sazón. Para esa época doña Carola preparaba labranche de mar y pescados del río Cauca, aunque preparaba cuando el río no la abastecía viajaba hasta Buenaventura por los pescados y mariscos. Debido a que sus seis hijos ingresaron a la Universidad, decidió radicarse en Manizales con la idea de abrir una pescadería, pero su esposo, Nadín Nauffal, por sugerencia de Chepe, el mesero más antiguo de Las Redes, la convenció de abrir el restaurante, uno de los más tradicionales de la ciudad.

Doña Carola mantiene agradecida con Manizales por la aceptación que ha tenido durante 36 años el restaurante, aunque en medio de risas reconoce que eso también se debe a su carisma.

Revista Cereza